yo decido dónde y de mí depende cómo.

Dejé de insistir donde no había lo que buscaba.
Dejé de pedir en manos cerradas
Dejé de esperar en sillas ocupadas.
Dejé de intentar en un cuerpo ajeno.
Dejé de pretender que el otro entendiera.
Dejé de poner los ojos y la esperanza en corazones que no querían latir al lado mío.
Y entonces, magia.
Magia.
Volví a mí, como único destino posible.
Volví a mí, como único camino disponible.
Volví a mí, como el único reencuentro pendiente.
Volví a mí y pude verme las costillas, los dolores y mi alma deshidratada, pidiendo agua.
Y me recibí. Me acaricié. Me perdoné. Me recosté sobre mi hombro. Me nombré con mi propia voz. Y me encontré. Distinta pero intacta. Me tuve otra vez. Me tengo otra vez.
Y entonces, magia.
Tengo las llaves de las puertas que quiero abrir.
Acá, adentro.
Afuera solo están las cerraduras.
Pero yo decido dónde y de mí depende cómo.
Yo decido dónde.
Yo elijo cómo…..

Reflexionando …

La persona que te insulta no conoce su grandeza.
La persona que te calumnia no ha encontrado su Verdad.
La persona que te roba no conoce la abundancia.
La persona que te envidia desconoce su belleza.
La persona que te juzga se siente culpable.

Solo puede darte lo que tiene para sí misma.

Cuando eres feliz ofreces alegría.
Cuando eres abundante multiplicas la abundancia.
Cuando te amas celebras la belleza de los demás.

Descubre tu luz y la luz de los otros dejará de insultarte.

No se siente amenazada la rosa cuando las margaritas florecen, no lloran las margaritas porque los claveles existen.

¿Acaso no es una fiesta vivir en un jardín? ¿Prefererías ser una flor en el desierto?
La belleza de la persona que tienes a tu lado es un regalo que te da la Vida para que recuerdes lo amado que eres.
Contempla la belleza en la naturaleza, en la música, en la danza y te sentirás agradecido. La Gratitud llega con la comprensión de saberte amado.

Todo lo que das es una extensión de lo que crees ser.

El egoísta da poco porque vive en la carencia. No hay mezquinos que vivan sin temor.

¿Cómo juzgar al que siente carente? ¿Cómo condenar a quién ya se ha condenado?

Detrás de un mísero regalo hay alguien que se siente miserable.

¿Si conoces el tesoro que habita en tu corazón por qué ofrecerías una ofensa?

Detrás de todo ataque hay alguien que se siente débil.

El ataque es en realidad una petición de Amor.
Ofrece siempre Amor pues Amor es lo que Eres.

Observemos en silencio que hay en cada uno de nosotros…

Tu misión llegó ya!


¿Siempre te has preguntado por qué eres diferente a los demás?
¿Siempre te has sentido fuera de lugar?
Pues bien, fuiste creado diferente… ¡porque lo eres!
Fuiste hecho para estos momentos de crisis, dónde se trata de instaurar un Nuevo Orden Mundial.



Tú les enseñarás de Leyes Universales, Metafísica, Reiki, dimensiones, magia, espiritualidad, etc., todo lo que a nosotros nos costó tanto entender y buscar…

¡Les abrirás el camino para que ellos realicen o continúen lo que nosotros empezamos!

Los Adultos Índigo somos la punta de lanza, somos los que abren caminos, los que inician, y hay dos grandes vertientes de ellos:

•Los Guerreros: que vienen literalmente a confrontar y pelear contra estos “entes” que tienen esclavizada a la Humanidad.

• Los Maestros: que vienen a desarrollar a las Almas humanas, aunque hay quienes tienen ambas funciones y responsabilidades.

¡Ahora es tu momento!

¿Tienes miedo? No deberías, para esto fuimos creados, sólo busca dentro de ti, ten fe en tu Creador y en lo que Eres. Si logramos despertar a la Humanidad, seremos mayoría y evolucionaremos en Consciencia…!

Somos Uno

NUESTRO NIÑO O NIÑA INTERIOR

NUESTRO NIÑO O NIÑA INTERIOR
El niño interior simboliza nuestro ser emocional, que creció en un entorno familiar concreto, y a temprana edad, empezó a ser condicionado a través de la culpa, la crítica, el miedo, el rechazo y a partir de esas experiencias fue generando determinadas máscaras para sobrevivir a ese entorno.
Por lo general, nos desconectamos alrededor de los cinco años. Cuando éramos niños y las cosas iban mal, solíamos pensar que algo no funcionaba bien en nosotros, que, si pudiéramos hacer las cosas bien, nos amarían y no nos castigarían. Entonces comenzamos una guerra con nosotros mismos y cuando nos hacemos mayores rechazamos ciertas partes nuestras.
Es señal de que necesitás sanar tu Niño Interior si:
• Reaccionas de forma exagerada, pierdes los estribos o te sumes en la tristeza ante situaciones sin importancia, ahogándote en un vaso de agua, sin conseguir encontrar la salida.
• Tropiezas una y otra vez con la misma piedra, repitiendo conductas que no te convienen o interesan, cometiendo errores que creías ya superados o recayendo en ideas obsesivas…
• Te gustaría comunicarte mejor y que hubiera más armonía en tu familia, pero tus relaciones son explosivas y parecen hablar en distintos idiomas.
• Tu jefe o un compañero de trabajo te piden que corrijas o cambies la forma de realizar una tarea o te hacen una crítica y sientes que es una ofensa, te ofuscas y pones a la defensiva.
• Tienes dificultades para encontrar pareja, pero cuando matienes una relación amorosa, surgen los conflictos, entra en crisis, se rompe y vuelves a la soledad.
• Descuidas tu salud física, comiendo de forma desequilibrada, no descansando lo suficiente, llevando una vida sedentaria o siguiendo costumbres que perjudican tu organismo.
• Quisieras ganar más dinero o mejorar tu situación económica, pero sientes que no te lo mereces, no perseveras en tus esfuerzos o los auto-saboteas y tienes resistencias a lograr la prosperidad.
Es necesario que empecemos a hacernos íntegros y a aceptar cada parte. Tengas la edad que tengas, hay en tu interior un pequeño que necesita amor y aceptación. Cada edad que viviste está dentro tuyo, de tu conciencia y de tu memoria.
No te traiciones.
No tienes que ser “buena” y decir que sí a todos y a todo. No tienes que abrir las puertas de tu casa a todo mundo, no tienes que recibir o atender a quien no sientes recibir en tu vida y en tu intimidad.
Si profundo en ti sabes la respuesta… escúchate, y cancela esa reunión, no te compartas con quien no sabe compartirse y solamente exige. No vayas a ese lugar, no hagas esa colaboración, no invites a tu templo creativo a nadie que no lo merezca.
Recuerda todas esas veces que dijiste “no debería hacerlo”, y lo hiciste, y te traicionaron. Esas veces que por ser “la niña buena”, por ser “la mujer en un camino espiritual” permitiste que alguien te gritara o se colocara como eterna victima ante ti.
No te traiciones. No te pierdas. Si no hay equilibrio, respeto, crecimiento, expansión y reciprocidad… salte de ahí, no te conformes. Escucha a tu intuición y vive como la maga que eres: en todo tu poder personal.
Desconozco el autor.

Acostúmbrate ..

Acostúmbrate a hablar sólo de las cosas que están funcionando en tu vida.
Acostúmbrate a comentar que la vida es bella y a observar los detalles que la hacen bella.
Acostúmbrate a tener muchas razones para sentirte bien.
Acostúmbrate a ver lo que te gusta de otras personas.
Acostúmbrate a pensar que lo mejor está por llegar.
Acostúmbrate a armonizar las conversaciones internas sabiendo que tú eres el creador de tu realidad.
Acostúmbrate a ser positivo.
Acostúmbrate a tener la intención para que las personas que entren en contacto contigo siempre evolucionen o que permanezcan donde estaban pero que nunca nadie retroceda jamás a raíz de haberte conocido.
Acostúmbrate a disfrutar la compañía de cada persona y valorar su aporte a tu existencia.
Acostúmbrate a vivir y dejar vivir a los demás en paz y armonía.
Acostúmbrate a respetar las diferencias.
Acostúmbrate a dejar amor en otras vidas.
Acostúmbrate a VALORARTE, ADMIRARTE AMARTE
Recuerda que eres *MAGNIFICO, ESPLENDIDO Y NOTABLE!
Acostúmbrate a SERTE fiel a ti mismo.
Y sobre todo:
ACOSTUMBRATE A CELEBRAR TUS LOGROS!

Ámate…Aquí y Ahora

Amémonos ya, ahora mismo

No esperes a haber arreglado las cosas para amarte. La insatisfacción contigo mismo es una pauta habitual. Si logras sentirte satisfecho contigo mismo ahora, si puedes amarte y aprobarte ahora, entonces serás capaz de disfrutar de lo bueno cuando venga. Una vez que aprendas a amarte a ti mismo, comenzarás a amar y a aceptar a los demás. No podemos cambiar a otras personas, de modo que dejémoslas en paz.

Gastamos muchísima energía intentando hacer que los demás cambien. Si empleáramos la mitad de esa energía en nosotros mismos, podríamos llegar a actuar de otra manera, y entonces los demás reaccionarían también de modo diferente.